Las palabras son la materialización de los pensamientos en objetos...
...cuando una palabra es dicha entra a formar parte del manto de la realidad

y entonces queda para siempre girando girando y girando
vagando por el universo....
SIL.

viernes 23 de octubre de 2009

El delirio de Demian Court (1)

Esto se trata de una tonta novelita que escribí hace unos años y que en la actualidad me hallo en el proceso de reescribirla con la ayuda de Magda Martorell y mientras la reescribo, en mi afan de publicar la cuelgo aquí con faltas y tó



EL DELIRIO DE DEMIAN COURT

Esta historia que voy a contaros es completamente irreal. No ha sucedido nunca, ni nunca podrá suceder; y no es que no sea posible, es que es completamente imposible; aunque no es que no sea real, pero el realismo por implacable con tocarla la destruye; pues tan frágil es esta historia que podria ser un sueño, un dibujo naif, así en vez de leerla, para interpretarla mejor, habria que soñarla en todos sus colores y asi percibirla con su abanico de esplendor, pues no es mas que un canto a la fragilidad, y como tal se rompe con tocarla,y no es que yo sea pesimista, pero es una historia demasiado optimista para que algun dia algo semejante ocurriera en cualquier lugar; lástima sea decirlo, todo menos esto es posible, y eso que esta llena de empeño , logica y deseos, pero su confin es mera utopia
Cualquier hecatombe tiene mas credibilidad, que esta frágil historia, pero la vida real no es así como aquí esta contada, sin embargo ha surgido de ella, aun a pesar de que la vida a la vuelta de cualquier esquina puede ser tan sensible como un bistec de carne dura estrellandose en plena la cara, pero , eso si, aun cabe, si cabe, el verdadero hecho de que cada humano pueda imaginar en libertad de que otro mundo es posible , otro mundo que esta en este...aun a pesar....


NOTA:Esta novelucha consta de 35 capitulos mas o menos largos, y los 29 primeros estan colgados en el mes de octubre, mientras que los restantes estan colgados indistintamente en los demas meses asi como el ultimo capitulo esta colocado en el mes de mayo...

Que tengais buena lectura amigos....



LA MUJER DEGOLLADA

Tanto Peter como Sid llevaban un rato deambulando por las calles sintiéndose pletóricos de ociosidad bajo los vibrantes rayos del sol oblicuo reinando sobre la tarde.
Se acababan de escapar del colegio por un declive trasero del patio de recreo, y en el clamor por su libertad habían desencajado los ladrillos casi sueltos de un pequeño muro colindante a base de furibundos taconazos infantiles, que les dejo alcanzar, una vez ya derribado, el limite hostil de su esclavitud escolar, a una calle adyacente donde se abría para ellos en una fresca bocanada, el acceso deslumbrante al continuo descubrimiento del resto del mundo entero.
En el colegio-calcel sin embargo nadie se percibió de su fuga hasta que los delataron sus asientos vacíos en la soñolienta aula durante la siguiente mortífera clase de gramática.
El muro que habían franqueado estaba al fondo del campo de fútbol, fuera de la vista de los carceleros-profesores que los atormentaban a ambos, tanto a Peter como a Sid con la soporífera exposición de eternos monólogos supuestamente educativos pero extentos de ninguna brizna de interés que complaciera con instigación sus imaginaciones, y nunca tanto como lo hiciera el hecho de mirar por las ventanas durante esas clases y ver los colores que transfería el sol en su transcurso deslizándose sobre las calles.
Tanto Sid como Peter tenían una actitud autodidacta de la vida, ninguno de los dos tenia el deseo de acabar siendo un hombre de provecho, y lo único que deseaban en estos extasiantes momentos de desobediencia y huida, era principalmente el tener y sentir libertad, independencia y libre albedrío. Y la doctrina de paja de sus padres era un gran impedimento al mismo tiempo que un gran incentivo para sus carreras de pro libertarios potenciales. Por ello robaban su tiempo al tiempo prescrito para los estudios eludiendo con alegría la imposición del deber de aplicarse en su educación en previsión de un provechoso futuro digno, y cambiaban todo esto solo por el hecho de vivir intensamente ciertas emociones que por audaces e incorrectas, ninguno de los otros alumnos se atreviera ni a imaginar, y esto se había convertido ya dentro del fuero de sus animos en las bases de donde arreciaban sus principios y motivaciones.
Y en este caso de hoy, la adrenalina de escaparse del colegio derribando con su infanticida brutalidad, el obstáculo banal de una mera y débil pared de rectitud, ya era suficiente incentivo aun a pesar de ser bastante previsible de que el director acabaría por enviar a sus padres una carta delatora de sus continuas faltas, por ello ambos ya tenían planeado forzar sus respectivos buzones antes de que aconteciera la catastrofe final, aunque desde luego en estos momentos de exaltación y fuga pertinaz, este era un hecho que no les inquietaba en absoluto, la libertad era demasiado embriagadora para pararse a pensar en las consecuencias resultantes de sus reiteradas malas acciones.

Sid era muy moreno tanto como Peter era muy pelirrojo, y siempre estaban juntos como si fueran aquellos dos traviesos personajes de Comic, llamados Zip y Zape, tal como si ellos mismos hubieran salido de esas mismas viñetas para amenizar con sus aventuras y sus pequeñas triquiñuelas la normalidad aplastante del devenir de las calles
En sus incursiones al mundo prometido, que visto desde fuera del colegio parecía ser de un tornasolado multicolor, habían estado chapoteando por los túneles de los desagües, cuya entrada a semejantes catacumbas, solo la conocían ellos y las ratas. En otras ocasiones también habían estado buscando, sucios hasta las orejas, objetos singulares por los basureros de los ocasionalmente emocionantes descampados de terreno en bruto. También solían ir a dar saltos y a jugar a las persecuciones o a esquivar como temerarios toreros el trayecto de los convoyes permaneciendo hasta los últimos mas extremos segundos en equilibrio sobre los rieles de las vías hasta esquivar con chulería el paso de los trenes de cercanías. También les gustaba los equilibrios sobre las vigas del puente de hierro que fornido en sus alturas les retaba a trepar con suma imprudencia.
Y esta no era la primera vez que se escapaban del colegio, el uno siempre estaba decidido a apoyar las desorbitadas ideas del otro incondicionalmente, y siempre que fueran también consideradas descabelladas por los demás aburridos colegiales, ya que su estupor ante su actitud de su gamberrismo deliberado, les complacía una enormidad y por ello acababan siempre por meterse en sitios donde hubiera cierto riesgo espectacular, y así ellos sentían que los demás niños secretamente admiraban su audacia, por eso los sitios ideales para ir a explorar siempre eran sitios pestilentes, oscuros o ruinosos los cuales tanto a ellos como a los demás niños les resultaban asombrosos.
Pero esto no era todo, ya que ambos, fruto de sus tunantes expediciones, compartían un secreto inconfesable llamado ¡crueldad!, pues el ultimo fin que les llevaba a entrar en ocasiones en cierto tipo de sitios, albergaba el inquietante propósito de cazar gatos callejeros para luego poder deleitarse con la fascinación de...¡torturarlos!.
—Es aquí —dijo Sid señalando la casa que se dejaba entrever detrás de un selvático jardín salvaje en pleno abandono.
Sid era extremadamente flaco y exageradamente largo para sus once años, parecía apenas un esqueleto o un mero y descompasado baile de huesos andantes. Sus cabellos se disparaban desobedientes al peine encabritados por sendos remolinos con mucho carácter.
Su voz cuando quería era portentosamente aguda, y para molestar a los mayores a veces emitía gritos repelentes, cuyas frecuencias abatían a todo el mundo presente sacudiendo de crispación los delicados caracolillos que forman la sensibilidad de los oídos,
Además Sid también era bastante orejudo pues sus pabellones auditivos destacaban con un grotesco relieve sobre el skyline de su cabeza.
Además era un parlanchín sin mesura, no le importaba en absoluto hacerse realmente pesado, y si tenia ocasión de contar un chiste, y según veía que el oportuno oyente era lo bastante dócil para ello, a continuación se abalanzaba sobre él, con su volátil verborrea, dispuesto a contar absolutamente todos los otros mil chistes pueriles que se sabia de memoria, arrojándolos uno detrás del otro sobre su víctima, y sin dar un respiro a pesar del limite de paciencia del ocasional oyente propicio totalmente amedrentado.
En aquellos momentos en que le habían robado al formalismo, esta tarde de exultante libertad, sus pasos rastreadores les había conducido siguiendo juguetonamente el cauce de una pestilente acequia hasta llegar intrépidamente al limite de las afueras suburviales del barrio conocido, ahí donde nadie había llegado todavía, nadie, o acaso ninguno de los otros obedientes monitos de su colegio, por supuesto.
Sin embargo Sid hoy que se sentía graciosillo quería poner a prueba la resistencia de crispacion de Peter, así que Sid menciono como de pasada al rival natural de Peter, aquel aborrecible super triunfador, lider de la clase, y gran jugador de futbol, que Sid secretamente sabia que a Peter le causaba una rabia y una envidia incontrolable. Así que refiriéndose a la casa de aspecto fantasmal que tenían delante, Sid le dijo a Peter.
-Wilson ha dicho que aquí habían degollado a una mujer—.
Peter consecuentemente ignoró el comentario y la mención de ese abominable nombre tirando una piedra hacia la lejanía y procurando no mirar en absoluto a Sid.
Peter tenia un escandaloso cabello escarlata tan rizado como un ovillo de esparto, también era un pecoso desmesurado, y sus ojos azules destacaban colosales sobre el fondo rojizo que emanaba de su total apariencia celtica,
su cara era graciosamente redondeada al contrario que la de Sid, pues en Sid todo hacia un estroboscópico efecto visual de ser un niño que en el ultimo tirón de su crecimiento parecía estar, cual retrato de Velazquez, permanentemente estirado por una fuerza invisible desde dos de sus extremos opuestos, de los de arriba a abajo como en su viceversa.
Sid continuó punzando a Peter al percibir su molesto silencio disimulado, y dijo.
-Esta misma mañana Wilson, lo estaba contando en la entrada del cole, ya sabes la de historias que cuenta, sabe contar mas historias que nadie, y hoy hablaba de esta casa al borde de la acequia, y ha dicho que esta casa tiene el fantasma de la mujer que degollaron, y dice Wilson que es verdad porque él la ha visto -
Peter solo refunfuño como para sus adentros buscando en su contrariedad, la posible exposición adecuada de algún descrédito efectivo para semejante afirmación, pero aun si seguía prudentemente manteniendo la boca callada para no demostrar abiertamente su creciente aversión
Pero Sid continuó instigando con su maraña y le dijo a Peter a continuación.
—Si, porque ha dicho Wilson que la mujer se le apareció por la ventana y que iba con el cuello partido y con la cabeza colgando de los tendones a un lado, jo¡ terrorifico , verdad?-.
Peter siguió con su enfurruñado mutismo tratando de aparentar que la cosa no iba con el, que la voz de su amigo pasaba por sus oídos solo por casualidad, y que él estaba a su lado demasiado concentrado pensando en alguna idea luminosa que concernía al propósito de alguna nueva ingeniosa travesura. De mientras Sid intencionadamente prosiguió enumerando proezas de su rival
—dice Wilson, que cuando se le apareció la mujer, él se la quedó mirando tranquilamente y que ella desde la ventana con la cabeza bamboleando a un lado dijo hasta tres veces su nombre Rick, Rick, Rick y que de mientras goteaba un viscoso chorro de sangre negra del cuello cortado, ¿no te parece espeluznante?.
Después de oír esto Peter se había puesto rojo como una amapola, pues se estaba conteniendo para no demostrarle a su amigo Sid, toda la rabia que sentía hacia el constante protagonismo del que siempre se pavoneaba Wilson ante él.
Sid en sus fueros se estaba regocijando, pues a él le resultaba evidente la emoción que con su silencio trataba de ocultar Peter, así que siguió ponzoñandole en búsqueda de su limite
-¿te imaginas que le hubiera echado a Wilson un maleficio..¡que chulo, ¿no?-
Ambos estaban ante la verja de hierro de la casa abandonada, y Peter para no mostrar a Sid su cara sonrojada por la ira, hacia como que escudriñaba con mucho interés entre el forraje del seto circundante a la casa.
Pero Sid lo percibía todo perfectamente así que le metió otra puntilla en la chepa.
—. ¡Que chulo es Wilson ¿verdad?-
Y justo después de esto la ira de Peter se convirtió tanto en sonido como en explosivo.
-¡Wilson es un idiota!- vomito por fin Peter desde el fondo de su ser y con la cara convertida en radiantes ascuas añadió.
-es mas, estoy seguro que él nunca ha venido por aquí, y que nunca se escaparía de clase como lo hacemos nosotros, y también estoy seguro de que antes se cagaría encima —
Y era tal el odio que en aquellos momentos había cristalizado en sus palabras, que Peter después de decir esto para acabar la frase con mas vehemencia si cabe, escupió al suelo con toda la boca llena de asco y se quedó mirando a Sid completamente furibundo, mientras que Sid con cara de poker, frente por frente, no parpadeo ni un segundo y a continuación siguió con su fijación y para ello retomó subrepticiamente su incordiaste acoso estratégico diciendo.
-¿jo , pero es el novio de Georgina, ¡que suerte tiene!
¡Bueno! esta frase puso a Peter ya a mil, precisamente estaba además loco de celos de ver a Wilson conquistando a Georgina, la que en realidad era su amor secreto, y como esto era otra cosa completamente inconfesable para su orgullo, se revolvió dentro de si mismo para decir en un tono agudamente apremiante.
-¡pero si Georgina es una puta!-
y además Peter regurgitando estas palabras a contrapecho añadió.
-y si puede te toca la picha, que yo sé que se la tocó Andy Morton, que es verdad porque Andy me lo dijo-
Aquí fue cuando Sid se dio cuenta de que mencionando a Georgina había tocado otra de las fibras sensibles de Peter, además que la primicia de semejante “acto sexual” le había parecido un bulo bastante real e interesante, así que Sid prosiguió por esa nueva vertiente y pregunto.
-¿y que hizo Andy cuando se la tocó?
-No se- dijo Peter sin un hálito de respiro después de haber desviado tan heroicamente la posible percepción de Sid acerca de si y de sus verdaderos sentimientos, y a continuación siguió deshilvanando su imaginación ante el intenso interés demostrado por Sid hacia el “acto sexual” de Georgina que era solo fruto de su invención
- dice Andy que Georgina se metió su picha en la boca y que se la chupó.
—¡Puaj! ¡Qué asco!- dijo Sid con sinceridad.
—Pues a mí sí que me gustaría que una puta me chupase la picha.- esto fue una respuesta a modo recurrente, pero Peter al mismo tiempo se vio acariciando la idea con una intensa enamoradiza ofuscación hacia Georgina.
—¿Y le olerías el culo?-le dijo Sid sintiéndose sumamente gracioso al mismo tiempo que cientos de sucias interrogantes sobre el “acto sexual” giraban entorno su cabeza.
—Bueno, es una puta, ¿no?- fue la única sentencia que se le ocurrió a Peter para acabar de alejar a Sid de cerca del paso de sus sentimientos amorosos no correspondidos. Pero eso solo eran apariencias que a Sid no lo iban a desviar de su propósito de medir la resistencia del orgullo de su amigo Peter, así que cimbreó su estilete, y de nuevo rasgó certero el pecho de Peter con solo decir...
—Jo, que suerte tiene Wilson de tener una novia puta.-
esto ya acabo por descalabrar a Peter, acababa de mancillar deliberadamente la reputación de su amada, y sin embargo su oponente Wilson volvía a salir ganador en esta horrible conversación, e inevitablemente se sentía culpable, tanto como sucio, y traidor. Y ya desde ese momento, despues de sentir bullir dentro de si el sulfuro de la impotencia, se encerró en si mismo tras su caparazón impersonal de autodefensa, y de el no volvió a surgir ningún argumento mas para seguir camuflando el ácido que en estos momentos le recorría, así que secamente y sin sentir necesidad de justificarse zanjo el tema con un...
–me voy-
-¿a dónde vas?- le inquirió Sid ya arrepintiéndose de que por su insistente increpancia solo iba a lograr de un momento a otro quedarse solo sin su aliado de aventuras.
-me voy- fue la reafirmacion tajante de Peter
-voy contigo- dijo Sid intentando paliar el incendio que con su inquisición había provocado en el interior de Peter
-no, tu no-fue la dolida contestación de Peter
-pero ¿porque te vas?- preguntó inocentemente Sid, como si el no hubiera hecho nada.
¡porque me dan miedo los fantasmas!- contesto Peter y diciendo esto se alejó andando de espaldas mientras seguía mirando a Sid a los ojos que visiblemente compungido deslizaba una tenue pero sincera disculpa con su mirada. Y entonces Peter se giró y echó a correr como perseguido por un látigo volador y justo en dirección contraria a la muda y velada suplica de Sid.





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El Delirio de Demian Court
se trata de una tonta novelita que escribí hace unos años y que en la actualidad me hallo en el proceso de reescribirla con la ayuda de Magda Martorell y mientras la reescribo, en mi afan de publicar la cuelgo aquí con faltas y tó

¡salud!

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El delirio de Demian Court (2)

UNA DAMA EN EL TORREON

Sid saltó la verja hacia el interior de la casa abandonada. Estaba al mismo tiempo culpabilizándose como sintiéndose ofendido por el ultimo gesto que le había dirigido Peter al irse y dejarlo ahí solo. Cayó de pie al otro lado del selvático jardín como un saltimbanqui en un mundo de fantasía. Su orgullo le impedía correr tras de Peter aunque lo estuviera deseando, ya le había suplicado a Peter perdón con los ojos, pero su esfuerzo había sido ignorado. Fue apartando ramas y espinos enmarañados hasta llegar al claro de la puerta de entrada. Podía imaginar que era el viejo portón de un castillo. Encontró oportunamente una vara que podía servirle como espada justiciera si la enarbolaba al aire. Miró hacia arriba situándose enfrente del portal
“-Ho! señora tiradme vuestra trenza para trepar a salvaros-“ dijo teatralmente.
Era una robusta puerta de madera negruzca llena de enredaderas y estaban sus portones clausurados por medio de una ferrea cadena. La casa tenia hacia arriba varios pisos de piedra y musgo. Debajo del tejado había una ventana sin marco en la que asomaban algunas colas de paloma que se movían, “La casa está habitada” pero no por fantasmas...le hubiera gustado que la leyenda del fantasma de la señora descabezada con la que había desconcertado a Peter fuera cierta, pero todo había sido una coacciosa invención suya.
Apartando arbustos se fue a encaramar a un elástico árbol que estaba frente por frente de una de las ventanas. Lo trepó a cuatro patas con la agilidad de un chimpancé. Una rama más gruesa parecía acceder al interior de la casa , se balanceó un poco y cayó clavado por los pies en el suelo de una polvorienta celda.
-Ya voy mi princesa aguárdame en el torreón- se dijo fantasiosamente para si
En la oscuridad recuperó la estabilidad y adaptó sus ojos a la falta de luz cual gato de siete vidas. Lo primero que vio fue un somier de muelles oxidados y el suelo lleno de papeles. Los papeles estaban rotos, arrugado y húmedos, y eran periódicos, revistas y postales, cientos de postales cubriendo de imágenes exoticas el suelo de baldosas rusticas.
Sid cogió una postal, era la de un balneario y anunciaba aguas termales minerales y radioactivas. La foto presentaba un edificio de cinco plantas en un valle al lado de un pantano, y con letras doradas ponía “La Puda” por toda su balaustrada frontal, al reverso de la postal, una letra pequeñísima intentaba ganar espacio donde plasmar el mensaje. La tiró al suelo y cogió otra, ésta era la de un tirolés en una verde ladera llamando a su rebaño con una Alforn la trompa típica de los Alpes.
Sid se cansó de ver postales”-Tenia que salvar a su amada”- y dio un salto hacia la puerta. al salir de la habitación se encontró con un pasillo estrecho con más portones a los lados. Sin temor a la fantasma de Wilson, pasó lindando con ellas, aunque la oscuridad de ciertas sombras parecían ocultar seres que se enroscaban sobre si mismos sin dejar de observarle. Pero Sid deglutió sus miedos y siguió explorando como un verdadero aventurero. Las paredes estaban descorchadas y la pintura y el polvo se arremolinaban por el suelo que lleno de losetas con motivos de flores entrelazadas parecía que la selva del jardín se anticipaba a sus pasos en el interior.
—Peter se lo pierde.


Sid entró por una puerta. Todo estaba en penumbra. El suelo estaba lleno de suciedad, parecía que esto había llegado a ser el hogar de un sintecho, papeles, plásticos, latas, ropa vieja, papeles de periódico, los restos de una pequeña hoguera, un somier y un colchón de muelles destripado y hasta había heces de animal o no. Volvió al pasillo estrecho y entro en otra habitación donde habían una mesilla de noche y un armario,
“Si hubiera estado Peter con él hubieran podido hacer una hoguera con esa madera en el jardín”. Sid bajó por las escaleras. En la cocina había una alacena pequeñita, uno de esos rincones con encanto de las casas viejas. Sid se metió dentro hacía fresco y había hormigas. En la cocina por la puerta que lindaba con un pequeño patio entraba una luz del sol oblicua de tarde pero que figuraba matinalmente clara en el tenue interior. Había fogones de cocina antigua con las puertecitas de hierro para poner el carbón, “menudo artilugio” Sid metió la mano dentro y la saco negra de cenizas. Pasó por el interior de la puerta principal que estaba cerrada con esas gruesas cadenas. Y volvió a subir las escaleras, que estaban descantilladas pero enteras. Llegó al segundo piso por otro pasillo estrecho con mas umbrales de sombras amenazantes. Asomándose a una habitación muy pequeña, había una bacinilla llena de suciedad, cristales por doquier, y había un pequeño ratón que salía huyendo debajo de un periódico y que Sid le azuzó con su rama.- espada corriendo detrás de él. Se encontró con otras escaleras que acababan de súbito en un recodo, encima había un recuadro en el techo.
–Ya voy mi amada -dijo alzando su vara-espada.
Se subió e intentó abrir con todas sus fuerzas la trampilla. Era imposible, estaba cerrada por el paso del tiempo. Bajo de nuevo aquel tramo de escalera y se fue corriendo a una ventana de la habitación contigua y miró hacia arriba. Y alli vio que había otra ventana pequeña justo encima, era fácil subir al tejado por el desagüe. Empezó a trepar sin dificultad. Sid era temerario por naturaleza y trepador de todo lo que se pudiera trepar.
Desde allí subido colgando del alféizar miró en dirección a la verja pero no vio a Peter,
-“El se lo perdía”. Trepo con agilidad hasta llegar al nivel de la buhardilla y allí al borde se asomó al interior de la ventana apoyándose con medio cuerpo dentro y fue cuando vio felizmente que allí había “cosas”.
Entró de un salto con sus aptitudes gatunas. Y a primera vista solo vió que sombras de prometedores objetos, pero cuando sus pupilas se dilataron fue porque vio lo que le pareció un tesoro.
-“¡Un trineo!” arrobiñado si, sin asiento pero menudo artilugio”.- Nunca había tenido ninguno, él en caso de nevada, usaba cartones debajo del culo para deslizarse por las pendientes.
Pero aun sus ojos se maravillaron mas cuando vieron debajo de la parte mas baja del techo “¡ un baúl!”. Era de latón con contrachapados y tachuelas y tenia toda la apariencia de ser “el baul del tesoro”, Sid se abalanzó sobre él e intento abrirlo pero al parecer estaba demasiado robinado y sus junturas debían estar totalmente selladas. Se sentó sobre él y aguantó bien su peso así que no era una simple chatarra, y allí sentado vio al fondo otro cacharro
.- “¡Una bicicleta!” también estaba bastante oxidada, pero caray,
-“que chulo”.
No tenía neumáticos ni sillín. Sid intentó subirse pero la bicicleta era demasiado grande y el techo demasiado bajo, pues caía opresivamente inclinado sobre el reducido habitáculo.
El trineo aun siendo bastante herrumbroso, se lo llevaría, para mostrarlo como exótico trofeo
-“Peter seguro que fliparia”-. Lo acercó arrastrándolo hacia la ventana. Sólo se lo podía llevar por allí y así que lo tiró a través de ella y lo tiró con la esperanza de que, al ser de hierro, no se rompiese contra el suelo del jardín. Pero como pudo comprobar hizo ruido de romperse en mil pedazos al tocar el suelo. Sid se asomó y lo vio allí abajo hecho añicos.
-“Lástima ”-.pensó- el baúl tiene mejor aspecto.
-“¿Qué tendrá dentro? ¡Seguro que una cabeza!- y se regocijo pensando como iba a contrariar a Peter en venganza con este hallazgo misterioso y lo divertido que iba a ser abrirlo entre los dos y llevar su contenido al cole, y al verlo el resto de obedientes colegiales, ante el relato de su aventura palidecerían envidiosos seguro. Intentó de nuevo forzar el baúl, buscó algo útil que entrara por la cerradura pero fue en vano. Había maderas largas en el suelo. Cogió una y con rabia empezó a golpearlo. No había manera de abrirlo. Se sentó enfrente, debajo de una viga, y soltó un suspiro. Oyó un ruido que provenía de una de las vigas de allá al fondo, al principio se asusto, pero luego lo reconoció como un simple gorgojeo de paloma. Sid gateando empezó a buscarla. La vio aleteando atolondrada en un resquicio. Intentó atraparla, pero la paloma le saltó a la cara soltando plumas y arañando. Sid se zafo a su paso al mismo tiempo que la golpeo con una de las maderas ocasionales. La paloma chocó con la pared y cayó tendida y completamente aturdida.
Sid la cogió con sus manos y le apretó por el cuello con maldad.
Sid oyó un ruido a sus espaldas, venía concretamente del baúl, como si un ente en su interior violentado por su acción hubiera cobrado vida para amonestarlo.
El ruido que oía era como el de unos lejanos tambores, o el goteo de la lluvia sobre algo de metal, Un ruido que le recordaba algo familiar pero que en la personificación intimista de su terror no atinaba a descifrar. Se acurruco en el fondo de la buhardilla y observó al baúl que parecía inocente en su quietud.
-“vamos no seas cobarde”se dijo a si mismo”-si Peter te estuviera viendo te perdería todo el respeto”..idea la cual le causó mas ofuscación que el mismo terror que sentía
Por ello tembloroso se acercó gateando mientras oía ante si ese trepidar que surgía del baul
-“vamos cobarde” se dijo otra vez
y se acerco tanto que con una de sus manos sucias tocó el borde del baúl, y éste sorprendentemente se abrió por sí solo y una luz cegadora salió de él , luz que lo atravesaba como un láser.
Sid completamente boquiabierto casi no podía ver, sin embargo vislumbró claramente que unas sombras surgían del baúl como si fueran unos viscosos tentáculos, Sid se arrebujo contra una de las paredes del fondo y luego vio que esas figuras filiformes se convertían flotando sobre la abertura del baúl en la forma de unas manos que movían los dedos en su interior, y que paulatinamente hizo aparición chasqueando pulsaciones lo que esas manos con habilidad estaban manipulando, y que era una antigua maquina de escribir con su refulgente marca Hispano-Olivetti.
Sid se quedó paralizado e intento emular la actitud que se invento al respecto de Wilson, “-Quedarse tranquilamente mirando al fantasma a la cara”-.
Las manos tecleaban un texto que se iba desenrollando en un amarillento papel por el rodillo de la maquina pero el ruido de las techas ahora sonaban mas como amenazantes martillazos
Sid se escabullo hasta la trampilla e intentó abrirla tirando con fuerza la argolla que surgía del suelo. Pero no podía abrirla en absoluto. Estaba tan aterrorizado que gemía en voz alta mientras respiraba muy agitadamente. Las teclas de la maquina de escribir fantasma que flotando con unas manos animadas a pocos centímetros del borde del baúl abierto habían empezado a sonar a cañonazos. Y mientras una luz fantasmagórica lo invadió todo con un espectro translucido y todas las cosas y el propio Sid parecían ser transparentes, y parecían ser hechos de esa misma luz.
Sid se tapaba los oídos pero seguía oyendo igualmente los golpes furibundos que en el aire se estrellaban ante él.
Sid fue en su desesperación, gateando hacia la única salida posible, fue hacia la ventana. desde allí miró con vértigo hacia abajo y mientras calculaba por dónde asirse, para bajar por el alfeizar y alejarse de los fantasmas, y aun estando allí en el borde fue cuando notó claramente que lo empujaban por la espalda y en un sincope Sid cayó al vacío


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El Delirio de Demian Court
se trata de una tonta novelita que escribí hace unos años y que en la actualidad me hallo en el proceso de reescribirla con la ayuda de Magda Martorell y mientras la reescribo, en mi afan de publicar la cuelgo aquí con faltas y tó

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El delirio de Demian Court (3)

UN DESTELLO DE LA MENTE

Desde que Sid había sucumbido ventana abajo, ya había ido anocheciendo. En la casa deshabitada había una multitud reunida. Los flashes de los coches de policía daban desde la lejanía cierto aspecto de divertida feria ambulante aunque se trataba de una tragedia. El barrio marginal había cobrado vida por el acontecimiento que conglomeraba una multitud en esa calle donde a diario no se veía pasar a casi nadie.
En la entrada de la casa Smith vislumbró al detective Demian Court que ademas de ser buenos amigos inseparables, era con el que en ciertas investigaciones ambos formaban un tamdem formidable aparte de que además solían colaborar desinteresadamente con la policía.
- ¿Qué pasa colega? -dijo Smith dándole por sorpresa una palmada a Court en la espalda a sabiendas de que esto le molestaba exasperantemente. Court se giró rígido y lo miró de arriba abajo como si no lo conociese. Court era un tipo bastante quisquilloso y remilgado, mientras que Smith era un joven de color extrovertido y bromista, que además le gustaba bastante incordiar.
- ¡Cuántas veces te he dicho, que no me des estos sustos! -. Court se repasó su pelo canoso con la mano. Había adquirido este color de pelo prematuramente en su juventud, lo cual siempre lo había conferido de cierto aspecto de dignidad y sabieza, ante los ojos de los demás , que a él le ayudaba a diferenciarse y a distanciarse del contacto próximo ocasional.
- ¿Qué ha pasado?- preguntó Smith mirando diáfanamente la expresión retráctil de Court.
- Un accidente, se trata de un niño defenestrado, precisamente el niño que yo andaba siguiendo a petición de su padre.
- ¡Uh!¿y que pasó?.
- Lo encontró el otro chico con el que había hecho novillos y fue él que me aviso a mi, pues yo me había quedado en la entrada, mientras el chaval se metía dentro. Yo creía que con tenerlo localizado bastaba, no podia imaginar que se precipitase por la ventana de la buhardilla, el padre me culpa a mi de todo.
- Bueno tu eres un investigador no una niñera , aunque es triste que ahora te dediques a perseguir niños descarriados...- la risa contenida de Smith era un gorgojeo. Court lo miro por encima del hombro desafiándolo a que fuera un poco mas descarado.
- Su padre, un empresario de cosméticos me contrató, sabía que se escapaba del colegio y quería saber a donde iba y la clase de pillastre que era su primogénito.
-¡Menudo asunto criminal!- volvió a decir Smith con recochineo. -¿Dónde esta el gran detective Demian Court que resolvió el secuestro de la pequeña Geradín?.
-claro chico, hay que pelarse el culo, para pagarse las clases de golf, no se puede estar siempre en la cima- Smith era lo mas sarcástico que podía, sabiendo de que su compañero debido a las circunstancias estaría demasiado compungido para una buena defensa. Court no dijo nada y visiblemente azorado volvió a alisarse el pelo con pesadumbre
-¿Cómo es que tu no viste nada?- Smith aflojó la presión
- Sencillamente yo no estaba aquí- Se excuso Court- porque no entré en la casa, para que el crío no me descubriera y este seto es una selva y desde él no podía distinguir nada, mas que tener la certeza de que el niño seguía allí, así que me puse a perder el tiempo, pensando en que si todavía fumase, seria el momento de encender un maldito cigarrillo, y esperando a que saliera de la casa, llegó su amigo de golfería, y se metió para dentro, y de pronto oí su grito, y cuando entre yo, el cadáver del otro niño ya estaba desangrado en el suelo. Al parecer el chico murió en el acto; cayó de la ventana de la buhardilla, estuvo tirando trastos por la ventana, aunque yo no oí nada de nada. Un niño con grandes ideas, se empeño en tirar cosas que pesaban mas que él y perdió el equilibrio y así fue como el baúl se quedó donde estaba y el niño se precipitó.
- ¿Un baúl? ¿Un baúl antiguo? -a Smith le entusiasmaban ciertos hallazgos y prosiguió.- El diario de Jack el destripador reconocido como James Maybrick se encontró en una buhardilla y en otra también se encontró una novela inédita de Julio Verne.-la voz de Smith era entusiasta.
- No habrá nada de eso pero vamos a verlo, a ver si la poli nos deja entrar.- Zanjó Court con el entusiasmo

Había anochecido definitivamente. Entraron por la tumultuosa puerta principal.
La cadena había sido segada por la policía. La puerta de la casa estaba abierta de par en par. El cadáver estaba unos pasos mas allá. Los camilleros ya estaban allí, la ambulancia con sus flashes rojos y blancos atraía a más espectadores de las calles vecinas y todos ellos estaban atribulados por el infortunio y la edad de la víctima. Al entrar, Court seguido de Smith sintieron un fuerte olor a humedad, Court arrugó la nariz, porque era muy sensible a los malos olores. Docenas de Policías subían y bajaban las escaleras al piso superior. La casa estaba tomada por la autoridad.
- ¿Qué hay chicos? -Smith saludó a dos policías que bajaban como si no se hubiera dado cuenta que lo miraban con cara de pocos amigos. Él como una anguila se deslizó entre los dos y subió los escalones de tres en tres. Al llegar arriba, fue husmeando en cada una de las habitaciones, detrás, Court le reprendía con un gesto porque si los veían inmiscuyéndose sin permiso los echarían a ambos a la calle. En un recodo dieron con las escaleras que daban a la trampilla. Estaba abierta. Un policía asomó su cara por ella, era su amigo y colaborador ocasional James Milton.
-¡Hey! viene Court a husmear, dejar paso al inspector Cluseau.- claro esto sonaba a sorna, pero era una simple broma de Milton, que siempre lo tachaba de enterado, porque en realidad esa era su actitud.
Una vez arriba Court vio a cuatro agentes agachados intentando a conciencia abrir el baúl.
-¿que? ¿aun no lo habeis abierto?-inquirio Court
-menudos profesionales, cualquier chorizo no calificado lo hubiera abierto en cuestion de segundos-
-es que te estabamos esperando a ti para que nos ilumines con tu gracia-le contesto Milton con sorna
Aquello estaba lleno de agentes con sus bailongos haces de sus linternas. El techo inclinado les obligaba a caminar incómodamente curvados. Los focos portátiles puestos en un lateral daban un calor asfixiante. Desde la ventana fotografiaban el cadáver allá abajo y las luces de los flashes creaban enormes sombras sobre los policías husmeando entre el jardín.

Smith, Court y Milton se acercaron pausadamente hacia los policías que rodeaban el baúl. Allí un agente con una fina herramienta la introducía en los cerrojos herrumbrosos sin ningún éxito. Court miraba con rabia la torpeza de ese poli que manejaba la ganzúa, pues si de algo pecaba Court era de exceso de perfeccionismo, y lo que se exigía a el mismo se lo exigía también a los demás.
Court perdió los estribos al ver la calma que le imprimía aquel sabueso a su la tarea y lo poco habilidoso que era. Y además aquel bullicio era insoportable y aquellos operarios no parecían notarlo y claro Court se crispaba con mas facilidad que nadie.
-¡ Sois unos torpes inútiles!-. Los agentes hicieron una mueca de desagrado ante su improperio. Court percibió cierta sorna en sus miradas pero impetuoso los apartó y se agachó frente al baúl.
-vamos Court iluminanos- intervino Milton
-es que mira James, no deben de hacerse las cosas más difíciles de lo que son, para hacer algo hay que ponerse en situación -. Court puso sus dos pulgares sobre las dos cerraduras y presionó con habilidad.
-ya veo la luz...¡la luz!- se cachondeaba de él el policia Milton
Entonces saltaron los dos resortes a la vez y el baúl se abrió.
-Veis- dijo Court exultante- aunque él era el primer sorprendido de tan buen resultado y con tan poco esfuerzo.
-rayos Demian, a veces demuestras tener poderes-le dijo Milton tan sorprendido como él.
-nada de eso James, habilidad y pragmatismo James, pragmatismo...-
Los agentes se contuvieron las risas al ver a Court ponerse tan ufano.
-Don perfecto- susurró alguien en voz baja
-El baúl ya estaba casi abierto, ¡así cualquiera!.- exclamó otro agente.
-¿Quién es éste con estos humos? -murmuró otro. Court no lo oyó por que estaba atento a lo que había en el baúl abierto ante él como una ofrenda del tiempo.
Vio que había libros ricamente encuadernados, y de rústica escritura, y una caja metálica finamente decorada que al agitarla parecía contener un surtido de monedas. Vio un reloj de cuerda con una negruzca cadena de plata. Vio algunos periódicos de la posguerra y debajo una máquina de escribir con las teclas arrancadas y hundidas.

En la maquina de escribir había un folio en el rodillo y a Court le pareció sumamente interesante saber que era lo ultimo que se había escrito con esa maquina magullada, una lamina parcialmente escrita que él estiró con delicadeza con sus pulidos dedos para extraerla. Los agentes miraban expectantes por encima de sus hombros.
-Mira esta vieja Olivetti destripada, parece que aun tenga algo que decir. Esto lo debieron de escribir a golpe de temperamento y al cabo de los años yo voy a leer sus ultimas palabras.- Court estaba entusiasmado y se dispuso a desvelar el imperecedero escrito ante si.
-Sí, debió ser algún escritor frustrado por el ímpetu de un manifiesto violento.- Dijo ocurrente Smith mientras Court alejó un poco el papel de su vista por que no veía con claridad las letras y por un momento, al tenerlo mejor encuadrado, las letras negras cimbrearon sobre el blanco.
Court se frotó los ojos, fue en una fracción de segundo, pero las letras tenían de pronto un relieve sobrenatural. Tan solo él vislumbró, la forma de unas manos traslúcidas posándose sobre el papel para ocultar su texto. Y Court en aquel momento se desvaneció sobre si mismo.

Court lo vio todo negro. Se sentía caer por un vacío interminable. Se sentía ligero cual un gas. Se sentía menguar cual una lombriz, como si cada vez la negrura fuera más inmensa a su alrededor, como si lo fuera comprimiendo, hasta quedar del tamaño de un punto. Se dio cuenta que tenia los ojos cerrados. Los abrió. Estaba en una playa. Un viento feroz silbaba en sus oídos. El mar frente a él era de color mercurio, de un azul metálico e irisado. Una ola gigante se levantó ante él, amenazaba con caerle encima inminente. Se levantó aún mas y Court se sobrecogió, mientras como una boca negra esa ola se lo trago. Luego durante cientos de instantes la ola cayó sobre él. Court se sintió girar en la vorágine. Girar dentro del vientre de esa inmensa ola torbellino. Casi sin sentido. Casi al limite. Entonces dentro de sí escucho lo que parecían unas voces. Tenían el timbre de unas campanas lejanas. No eran humanas. No salían de ninguna garganta. Pero eran tangibles.
- ¿Estamos dentro de su cabeza?.-dijo una voz que sonaba purpúrea.
- Sí, le acabo de infundir el don de oírnos siempre que este aquí.- dijo una voz formulada con reverberantes ecos en tensión.
-¡Eres tan ingenioso como perverso!.- dijo una voz que a Court le parecio que tenia un áurea femenina
- Querida mía, sólo soy un bromista, un bromista universal.-dijo la voz mas afelpada
- Un ángel avieso.-
- Un ángel jugando en el tablero terrenal, y acabo de escoger mi ficha.- prosiguió la voz que por mas gutural tenia trazos masculinos.
- Supongo que por deleitarnos harás que a cada segundo terrenal, tu ficha tire los dados ante rocambolescas paradojas- dijo la voz femenina.
- Si querida Iridian, no lo dudes.-sentencio la voz que ahora crepitaba como un trueno
- No lo dudo.- Y una risa surgió de ninguna parte parecida al canto de un ruiseñor sobre el cerezo de un jardin lejano, difundiéndose en resonancias como en una gran bóveda. Al momento una segunda risa apareció tan grave como la de un tenor a pecho partido. Luego asomaron las risas de un gran teatro, de una gran opera coreando. Las risas se doblaron, se triplicaron, cientos de risas, miles, millones, una hecatombe de risas, girando y girando alrededor de un Court muy pequeñito. Y Court ascendiendo a toda velocidad hacia una luz. Disparado como un cohete sideral hacia una minúscula habitación. Dirigiendose directamente hacia una cara que le estaba mirando. Una cara que Court reconoce.
- ¡Rayos ¡ Es Smith!.- los ojos de Court aun giraban.
- ¿A quién esperabas?.- Smith estaba reclinado sobre él.
-¿ya has vuelto del zen?-se carcajeo Milton al ver que su amigo estaba bien,mientras que seguia examinando los objetos del interior del baul, dando por zanjada la indisposición
- ¿Qué ha ocurrido?.-dijo Court
- que te ha dado un desmayo, y no me extraña desde que te has puesto a régimen y solo comes hierba y cafe a todas horas.
- Cuando llegues a mi edad, se te acabarán las hamburguesas o reventarás como un capullo en flor.- Court estaba recuperando fuerzas
- No seas desagradecido, he evitado que te abrieras la cabeza cuando caías.
- Ho! gracias por estar en el lugar adecuado en el momento propicio.
- Te tiraste sin paracaídas ¡Rompetechos!.
-Yo solo trataba de leer esto.- Court se miró el papel que aún conservaba en la mano.
- Será mejor que me vuelva a revisar la vista, porque estas letras bailan.-prosiguió
-Si, cámbiate las gafas o vuelve a comer espaguetis y vuelve a tener tu tipo de croqueta rebozada que te distingue.- Otro gorgojeo salió de la boca de Smith.
- Mi tipo no es de tu interés, pero te aseguro que estas letras se mueven y no es cosa de mi vista-Court blandía el papel ante sí temblando con cierto nerviosismo.
-Déjame ver, capullo.- Smith le quitó la lámina de entre sus robustos dedos.
- ¿Qué es esto, colega, esto no hay quien lo lea, esto es una maraña sin sentido.-
- Te lo dije - Court le arrebató el papel, lo dobló y se lo guardó en el bolsillo interior de la chaqueta.
-No me encuentro muy bien, tengo escalofríos, anda llévame al despacho.-dijo Court quejumbroso
-Ha!, ha! -dijo Smith -no pienso llevarte en brazos a ninguna parte.-
-Pues es lo menos que podrías hacer por mi después de aguantarte toda la tarde- zanjó Court mientras se giro para ir a despedirse de Milton, al que no le pensaba comentar nada de ese extraño papel, hasta no haberlo examinado por si mismo.
Ambos Smith y Court se marcharon de aquel lugar dejando una multitud de rumores a sus espaldas.
Del desmayo de Court, todos los agentes consideraban que había sido merecido en pago a su mal genio e intromisión gratuita.

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El Delirio de Demian Court
se trata de una tonta novelita que escribí hace unos años y que en la actualidad me hallo en el proceso de reescribirla con la ayuda de Magda Martorell y mientras la reescribo, en mi afan de publicar la cuelgo aquí con faltas y tó

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El delirio de Demian Court (4)

¿QUIEN PUSO EL MUNDO BOCABAJO?

Court encendió un cigarrillo tembloroso de nervios. Habia dejado de fumar hacia tres meses pero ahora mismo necesitaba urgente aspirar un cigarrillo pues una imperiosa ansiedad se había apoderado de él. Acababan de llegar ambos, Court desquiciado y Smith lleno de interrogaciones, a su oficina donde ofrecían sus servicios como Detectives Avizor. Court muerto de impaciencia se disponía aun tembloroso, a mirar de nuevo el extraño escrito que iba desdoblando con sus agitadas manos mientras se iba sentando absorto en su mesa del despacho. Smith se hallaba de pié a su lado mirando por encima de su hombro y un poco incrédulo ante tanta exaltación de su compañero. Court enfocó la lámpara flexo sobre el centro de la escena. Y mientras iba vislumbrando el papel desdoblado ante sí, sus cejas casi se le salen de la cara debido al asombro. Sabia que aquello era del todo imposible, pero no podía negar que lo estaba viendo. Si, lo que estaba viendo era su propia cara en forma tridimensional saliendo como un holograma del contexto del papel que tenia cogido entre las manos en aquel momento. Unos signos desconocidos para él trazaban en el contraste irreal de las sombras, la certeza de sus rasgos y formaban el dibujo veraz de su cara igualando sus expresiones en movimiento. Aquello fuera lo que fuera se comportaba como un espejo pero se sostenia en el aire, Court giro el papel por su reverso, y por el otro lado se seguía produciendo el mismo efecto visual. Smith a su lado, ni pestañeo, estaba completamente estupefacto, ningún chiste de mal gusto, a los cuales era tan simpatizante, le hubiera sacado de su estupor, y eso que era completamente proclive a ellos en cualquier momento inoportuno, pero este fenómeno fantasmagórico había superado con creces el albedrío de su espontaneidad…
- Esto es lo más extraño que he visto en mi vida.-atinó a decir Smith
- No tiene explicación ninguna. - Murmuró Court.
-¿Qué sera esto? parece algo venido del futuro...-
- ¿Y ahora que hacemos? - exclamó atolondrado Smith con los ojos fuera de órbita.
- De momento que no se entere nadie, me oyes Rugther.- previno Court
- Sí, ¿ pero que significado tiene?, ¿es magia? ¿es ciencia?¿algun arma secreta?, ¿un prototipo de holograma del futuro?, ¿un gadget para espías? ¿sera peligroso?¿sera un dispositivo secreto que pueda leer la mente por medio de los gestos?- el alboroto crónico de Smith se había vuelto a disparar en un farfulleo atolondrado.
- Maldito negro, ¡yo que sé!, no se que hacer, no me atosigues, déjame pensar - Court seguía mirando el papel por delante y por detrás alternativamente, como si estuviera embelesado girando las caras de un diamante que refulgiese en sus manos.
- ¡Esto no tiene sentido!, a ver retrocedamos, ¿de donde ha salido esto?- Court intentaba situarse en la cónica de los hechos.
- Pues lo has sacado tú de un baúl, que no sabemos cuanto tiempo llevaba allí, y que te ha dado como un pasmo con solo tocarlo, porque talvez te haya transmitido alguna clase de descarga de energía negativa, o porque tal vez te ha estudiado geneticamente y se ha quedado con parte de ti en su mecanismo, y por eso te ves reflejado dentro de él porque ahora mismo esta fabricando un clon de ti, o no, y talvez tenga algo que ver con alguna secta de discípulos satánicos que se hubieran reunido secretamente en la casa y esto se trate de magia negra-
-¡Basta!- exclamo Court- no te alborotes, que te conozco, que de una brecha haces un foso y luego me tiras dentro y te vas.- Court se puso a continuación a reflexionar en voz alta.
- sí, experimente algo cuando estuve desvanecido, como una clarividencia, tuve como una ensoñación, de la cual recuerdo remotamente haber estado con una sensación de vértigo insostenible, y paralizado de frio, y también algo mas, como unas voces dentro de mi cabeza. - Court dejó el papel alisándolo desde los extremos, sobre la mesa. En él se seguía vislumbrando como se proyectaba sobre su vertical una animación figurada de la cara desdoblada de Court.
- Creo que lo mejor es esperar y estudiar con cuidado y meticulosidad las reacciones que ahora nos parecen anómalas de este objeto, como si fuéramos científicos, descartando lo improbable paso por paso, en busca de lo certero.
-Pues yo no me siento capaz de diagnosticar nada mas por esta noche Doctor Frankestein, por mi ya he visto suficiente por hoy, mas de lo que mi credibilidad férrea pueda soportar.- Smith ya estaba planeando escabullirse como siempre que le tocaba arrimar el hombro con Court y así prosiguió.
- si tu quieres quedarte impavido haciendo guardia, por si sale el genio de la lámpara a concederte tres deseos, y que en ese caso para mi solo le pides unas Converse de cuero negro, y con mi beneplacito los demás deseos que te los conceda a ti, que andas muy necesitado, así que en ese caso, me voy a tomar una pinta, para que se me pase el susto, sino luego no puedo dormir por la noche.- y mientras la verborrea suya se distendía en forma de culebra engañosa, Simth ya estaba situado en posición para desaparecer por la puerta antes de que Court tuviera tiempo a disentir. Y Court solo tuvo tiempo a decir
-Maldito seas Smith, ojalá que haya un apagón y te tengas que tomar la cerveza caliente- después de decir esto hizo un prolongado suspiro de indefensión ante los arrebatos de desvinculación de su compañero.


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El Delirio de Demian Court
se trata de una tonta novelita que escribí hace unos años y que en la actualidad me hallo en el proceso de reescribirla con la ayuda de Magda Martorell y mientras la reescribo, en mi afan de publicar la cuelgo aquí con faltas y tó

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El delirio de Demian Court (5)

CABALGANDO SOBRE LA VERDAD ABSOLUTA

Smith se marchó sin contemplaciones, su cerveza vespertina era sagrada y Court de mientras, para mantenerse en activo, fue a por un café a la maquina dispensadora que estaba en el pasillo de las oficinas. Cuando volvió a su despacho se sentó frente por frente a ese fenómeno alisandolo una vez mas sobre la mesa. Su imagen seguía por encima del folio reflejando su impávida extrañeza. Los símbolos que formaban el retrato giraban sobre sí mismos sin deformar el reflejo pero dándole una apariencia de poseer vida propia en cada molécula o dígito que configuraban el retrato. Al cabo de un rato Court ya se sentía mareado de mirarlo tanto, y por ello se levantó y fue hacia la ventana para aspirar un poco de aire fresco. Se asomó para ver las luces nocturnas, como hacía otras veces, aunque en realidad, en esta ocasión, envuelto en tanta preocupación, ni mirándolas las veía. Sacó otro cigarrillo del paquete arrugado del bolsillo "en fin, habia vuelto al vicio de fumar" y prendió ante sí el mechero. Y entonces se quedo absorto mirando la llama que curiosamente tenia un color entre metálico y violáceo, y Court no estaba seguro pero repentinamente, esa llama, cual alucinación delirante, estaba jugando con su vista, y casi le parecía que era liquida y se derramaba cual ralo de leche sobre el aire. y de pronto la llama como una bestia viva y en forma de salpicadura voraz le saltó sobre el pecho. Su ropa empezó a mancharse mientras la substancia alucinógena se desparramaba en todos los sentidos, y que al extenderse sobre su torso lo hacia desaparecer de la realidad dejando un hueco sobre su pecho recortado en el vacío.
Court aterrorizado empezó a sacudirse el cuerpo con las manos y el insidioso agujero de vacío aun se embarraba más sobre él. Tanto que hasta llegó a verse a sí mismo desaparecer por completo. Ahora Court se sentía arder en el vacío, con tanta intensidad como si se estuviera inmolando como un bonzo. Pero en vez de verse reducir a cenizas, se sentía crecer como un rascacielos empinadose sobre sí mismo. Court se sentía por momentos cada vez más enorme y extraño.

Court se izaba sobre todas las cosas ascendiendo a los cielos como un Condor sobre las mas altas cumbres, al mismo tiempo que creciendo hacia arriba como la planta gigante del cuento de Las judías mágicas. Sentía su frente hacerse cada vez mas ancha como un larguísimo rompeolas que mientras cruzaba la nada, enormes olas de vacío y espacio se estrellaban en su dique viajero. Viajaba con la mente por el infinito agreste y exuberante, hacia el todo mas incomprensible aunque al contrario tangible. Court sentía que montaba a caballo cogido de la crin de la verdad absoluta y que solo tenia que mirar a los ojos a su montura para lograr ser inmortal. Court se sentía a punto de conocer la verdadera y única verdad y su corazón trepaba de exaltación por su garganta arriba, de emoción. Su cabeza se había convertido en una esfera gigantesca y Court se sentía como un enorme planeta pensante desde una sombra del universo. Court contenía en si un cosmos de sabiduría que fluía de sus ojos a su corazón como un gas, embelesado fugaz sin permanecer, pero grabando al fuego sobre su pecho cada instante transcurrido sobre esa inmensidad . Viajaba en el tiempo, pero hacia atrás, se dirigía hacia el Big Bang, para llegar en el momento justo en que el vientre de la nada del mas alla, estalló en luz para convertirse en este universo y por ahí justo, por un agujerito no mayor que el de un alfiler, justo allí donde se encontraba el útero de entrada hacia el plano de la existencia superior, y estando maravillado de las maravillas que contumaz presentía dentro de esa total oscuridad, allí escuchó de nuevo esas voces tintineantes e irreales que provenían de dentro de su interior. Esas voces, no eran exactamente voces puesto que hablaban con unos vocablos que estaban formados por sensaciones certezas y emociones, y que Court aun a pesar de lo novedoso de este lenguaje aun así lo comprendía a la perfección y así percibió que se trataba de una conversación entre dos seres celestes.
- Ahora le voy a conceder su misión.- decía una voz del todo circundante.
- ¿Sí? ¿Cual? anda sorpréndeme Fishbone- decía otra voz siseante cual aire disparado alrededor de una flecha.
- Le concedo ser mi profeta y mártir, mi cristo terrenal, y mi palabra celestial, el mito de la salvación, mi propio yo alojado en sus entrañas junto con todo el resto de la celestialidad.-esas sentencias hicieron temblar alguna parte indeterminada de Court.
- Hacia tiempo que no jugábamos con los seres carnales al juego de las certezas.- dijo la voz mas femeninamente prístina
-Si, querida Iridian es que suelen salir bastante trastornados por la experiencia, y aunque embrigados de delirio, siempre tienden a transfigurarlo todo, lo cierto es que mientras les dura la visión, son unos seres esplendorosos, pero el misticismo que experimentan los acaba convirtiendo en victimas de su propia excelencia.- Esa voz con graves masculinos que sonaba como con vibráfono, y unas nubes oscuras envolvieron la mente de Court.
- El sufrimiento los ensalza, tanto como su tesón hace girar sus mundos.- prosiguió esa voz cavernosa del ser llamado Fishbone para añadir,
- El sufrimiento no importa solo importa la belleza, el sufrimiento es una cualidad humanamente exótica, el brillo del asombro que no la letanía de la tristeza.- prosiguió penetrando la voz gutural como un troquel dentro de Court.
- ¡Qué juego mas emocionante, entre todos los entes posibles, los humanos vivientes, son de los diamantes más raros, porque su cuestión visceral es trepar continuamente a través de sus enrevesadas paradojas, y su ignorancia imperecedera les revoca de forma convulsiva a desenlazar las cuestiones mas irresolutas! y todo este estado de imposibilidades les hace mas bellos- Esa otra voz juvenil la de Iridian pinchaba con cristales de emoción en alguna parte del centro de Court.
-¡Empieza ya por favor!-
-De acuerdo, ¡empieza la función! pronto mi elegido va a leer una carta mía desvelándole las certezas celestiales fundamentales y a partir de ahí todo caerá de cascada en remolino.

Court de pronto se sintió como un bebé en justo un instante antes de nacer. Sintió que estaba de regreso de lo desconocido cargado de mas interrogantes que por imposibles, le borraban todo el rastro de su anterior caminar por los prados de la certeza. Había pasado de largo la nada repasando toda su vida en fracciones de momentos súbitos e sincopados girando dentro de sus párpados. Sentía sacudidas por todo su cuerpo, como el traqueteo de un tren. Un tren que corría y corría cada vez mas y enfilaba por un túnel atronador, y doblegándose de costado tomaba una curva interminable y así su cuerpo empezó a perder el equilibrio, a inclinarse, y a inclinarse, hasta girar sobre si mismo y quedar boca abajo. Court sintió todo el peso de su sangre estrellarse dentro de sus ojos. Todo era rojo. Rojo tóxico. Su cara giraba. Su cara virtual tambien giraba sobre la pagina fantasmal desplegada sobre la mesa. Su figura giraba como molinillo de viento bajo el influjo de un ciclón. Extrema sensación de velocidad. De pronto un golpe seco, como caer soltado desde el techo y caer de una sacudida sentado sobre la silla oportuna. Court abrió los ojos y vio delante de sí de nuevo el extraño papel holografico, que parecía transfigurarse en un extenso párrafo de palabras, que desconocidas, sin embargo Court las podía leer. Court no podía apartar la vista de ese críptico texto y el escrito ante él repentinamente prendió fuego en letras flamígeras:



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El Delirio de Demian Court
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El delirio de Demian Court (6)

EL TIEMPO HABITA SOLO EN LA MENTE

Y las letras flamígeras decían así...

Soy, y fui Fishbone. Aquí reposo. Aquí descanso. No tengo prisa. Ya estoy muerto.
La vida no corre para mí, ni siquiera estoy. No existo. No soy. Oscuridad y luz es lo mismo. Desde el ataúd no se ve el sol. No se ven las estrellas. No se ve el ataúd. Estoy en la nada. No tengo cuerpo. Ni un deseo. Ni una necesidad.
Estoy conforme, sé que es extraño, pero estoy conforme con mi condición de muerto. Soy tal vez espíritu. Soy un gas. Soy mi propia esencia. Soy puro yo. Soy fuego y desde las hogueras escucho los pensamientos humanos y me rió.

Desde que me he muerto todo me hace reír. Me hace reír donde "no estoy". Me hace reír lo que "no soy". Me hace reír todo lo que sé. Me hacen reír los vivos. Me hace reír que sufran. Lo sé todo de ellos. Todas sus pequeñas cosas. Todos sus secretos, hasta los que jamás confesaron. Porque ellos existen, pero sin saberlo forman parte de mí. Si, los vivos forman parte de los muertos y los muertos residen también en la esencia del fuego, y desde sus flamas pueden presenciar este mundo.

Todo ser forma parte del todo. Menos vosotros los humanos que bajo clausula temporal andáis metidos dentro de vuestra crisálida corporea, donde tenéis condicionado vuestro entendimiento a vuestros sentidos. Aquí en el vacío, todos los entes de los muertos estamos juntos ensamblados en un absoluto, unidos por un entendimiento que vosotros los humanos corporales no podéis experimentar.

Vosotros los corporales elegisteis por vosotros mismos estar aquí en el ámbito universal para disfrutar del dolor. Antes estabais como yo,en el "no espacio del mas alla" conectados a un continuo fluido emocional. Esa confluencia continua de sentimiento esencial en nuestra congregación de entes, suele producir en su más álgida representación, oleadas de implosiones en cadena. A estos oleajes vosotros los disminuidos sinápticos solo lo podríais identificar como descargas de tormentas de amor, ¿creéis que sabéis que es el amor?, pues no, no lo sabéis. El amor es el modo de energía mas sublime, más potente y fugaz producida desde todos los ámbitos de lo inimaginable.
Y así en la confluencia de varios millones de millones de entes incorpóreos ensalzados en corrientes de emociones, se producen esas tormentas de implosiones debido a sobrecargas de energías de amor.

Entonces en una oleada súbita de amor esos entes exaltados, deciden salir disparados hacia cualquier forma de existencia, que represente un modo u otro de condición de enervación del amor.
Y talvez unos miles decidían vivir como humanos, porque ser humano es bello, y la belleza es la cumbre de la pirámide del amor.Pero ¿porque es bello el humano? porque el ser humano se creo bajo la premisa de sentir la falta de amor y esto hace que su existencia sea bellamente paradogica
Y así sobresaltados, nosotros los entes celestiales, como futuros próximos seres vivientes, nos deslizamos por el túnel del nacimiento, ese que empieza justo aquí en el centro de nosotros mismos, para surgir de un vientre materno a las bóvedas del palacio del universo de la luz y de pronto de esta forma...existir…

Las oleadas súbitas de amor aparecen como caballos al galope sobre un mar vibrante de vientos Todas las almas se ven sacudidas por un dulce sentimiento de amor al prójimo. Sus corazones “no físicos” empiezan a latir y a reventar con fuerza, cuales bombas imposibles de creación.

Todos desesperadamente felices por amar más, por sentir mas el amor, por emborracharse de su sensación de deleite hasta lo indecible, sucumbimos ante la desesperada belleza de ser seres humanos.

Como humanos encauzamos la existencia, en el cuadrante plano del razonamiento, de ahí que la declinación humana es la de hacer todas las preguntas posibles, y tal es el caso que cuando solo quedara una pregunta por formular en todo el universo, cuando todas las preguntas del humano fueran respondidas por el propio humano, entonces el humano cambiaria el avance de la ciencia por otro estadio existencial mucho mas elevado que el del pensamiento....el estadio del sentir absoluto.....y en linea de su progreso, alcanzarian en forma humana nuestro mas alla


El humano esta ligado al pánico y al vértigo de su propia existencia y por ello a todos sus miedos los ha llamado “la voluntad divina”, y así se ampara de su desconocimiento del devenir de los días en algún poder supremo.

Pero dios somos todos. Dios es el amor que somos capaces de sentir, dios es una bomba de sentimientos, dios es el ectoplasma de toda la existencialidad sumidos en el querer a todo y a todos, dios es belleza, dios es arte, dios es risa y felicidad y éxtasis. Dios somos todas las almas en simbiosis con el todo. Todos hemos creado el todo, y todo lo hemos creado por amor. Nuestra esencia va cambiando de disfraces existenciales, pero en esencia siempre somos nosotros mismos.

Aquí el humor va de la mano del amor, la risa y la alegría son los efectos secundarios del éxtasis del amor. La risa también estalla en tormentas de olas de amor. Toda la bóveda celestial esta llena de desaforados bromistas y la prueba esta en el hecho de que el hombre deba sentir la falta de amor es tan solo una ocurrente broma celestial y por eso a pesar de que amamos al humano, nos reimos continuamente de su dolor.


Y sobre todo hay una razón muy importante para ser buenos. Porque hay una parte que no he contado...

Cuando se encuentra el verdugo, el sádico, el torturador, el violador, o el criminal de guerra, con sus víctimas en el ámbito celestial, lo pasan fatal. Porque no pueden reírse en absoluto. Se sienten profundamente culpables mientras que sus propias victimas aun así les aman como a los demás y les perdonan con toda sinceridad ante la magnificencia de ese estado incorpóreo y se acurrucan a ellos y lamentan que se sienta tan mal. Pero ellos ante esa misma magnificencia se sienten ruines y no pueden perdonarse a si mismos, se sienten feos interiormente en comparacion a toda esa belleza colindante, porque su risa es fea como si a su sonrisa les faltaran un puñado de dientes, y su risa suena a ruindad, porque sin pretenderlo en ella afloran ciertas caracteristicas de sus personalidades que suenan a maldad, como la risa de una bruja de los cuentos de Andersen, y asi es como permanentemente se odian a si mismos,y no se consideran dignos de la excelencia del amor. Y así ante sus sentimientos propios no consiguen jamás alcanzar el éxtasis de la estima absoluta, y por ello se encarnan una y mil veces en el universo del dolor, para ver si sufriendo mucho y mucho, llegan a ser indulgentes consigo mismos. Así pues los culpables de grandes holocaustos, se carnifican miles y miles de veces....y aun así....no pueden sonreír, ni reír, ni amar en el ámbito celestial.

Soy Fishbone…y volveré en otro momento…con mas verdades rotundas


Court abrió de nuevo los ojos y ante sí vio que unas manos flameantes le tocaban la frente y la cara y con el estampido de un látigo se retiraban fulminantes al centro del artefacto de papel desapareciendo cual humo de hoguera en forma de espiral.



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El Delirio de Demian Court
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El delirio de Demian Court (7)

UN MINUTO ANTES DEL VERTIGO

Smith estaba en el “The black black hole”, una taberna antigua, muy grande y llena de arcos con una barra que iba de pared a pared y con las mesas que eran de una madera negruzca debido seguramente a años y años de desgaste cotidiano. Había grandes cuadros oscurecidos también por los años y por la abundante deflagración de nicotina, y colgados aquí y allá en las holgadas paredes, estaban tan llenos de polvo que apenas se distinguía lo que debía de ser la imagen de algún antepasado del probable primer dueño del antro. Normalmente había gente muy pintoresca que animadamente charlaban desenfadados en un bullicio que superaba con creces el volumen de la música de ambiente que salía por los altavoces, y entre el rumor de voces se oía continuamente el entrechocar de las jarras de sus pintas de cerveza que bailaban al compás de la gesticulación de sus manos. Y tanto podias ver apoyados en la barra a roqueros motoristas, como a obreros de asueto, como a mujeres de la vida con sus proxenetas colgados de sus sombras. Y habían también desde el típico beodo asiduo, o acaso algunos pandilleros haciendo piña, como tambien algunos camellos de hachis o de mariguana haciendo sus incógnitos pases de bisness, consentidos tácitamente, “ya que dinero llama a dinero”, por el actual dueño cosmopolita del local.
Smith que antes de acabar allí en el pub, había pasado por el centro forense a ver con sus propios ojos, al niño que accidentado, había sido la causa del extraño hallazgo que tanto los había perturbado tanto a él como a Court, que hasta de la impresión se le había quitado prolongadamente el habla, pero que ahora después de tres pintas espumosas, había vuelto de un modo desaforado, su propio habla natural, al dominio de su boca.
- Para tatuaje el que he visto hoy en el depósito de cadáveres, colega .-Dijo Smith a su amigo rastafari llamado Orlow o Wolf segun la ocasión, que por su porte tenia cierta verdadera afición por los gráficos epidérmicos.
-un tatuaje increíble-.prosiguió Smith sin importarle si habia sido escuchado o no.
- tenias que haberlo visto, estaba hecho a fuego sobre la piel de un niño y sí era un tatuaje…es el mas extraño que he visto nunca en mi vida, bueno en realidad talvez no se tratara de un tatuaje, mas bien tenia la pinta de ser las huellas de un crimen atroz.-Por su parte Orlow que tenia muchas ganas de hablar y hacer chistecillos fáciles, como siempre cuando ya llevaba un rato en la barra de esa dichosa taberna, mas que de tener ganas de escuchar la compleja versatilidad de su preocupado amigo.
- Dime colega, ¿te refieres a un tatuaje peor que el de Dunny que lleva un water en el pecho con la frase “mejor cagarse en todo que ser un mierda”?-. Orlow acabo la frase riéndose de su ocurrente comparación mientras balanceaba su cerveza, que por momentos, sostenida por su ebria mano perdía la verticalidad peligrosamente. Sin embargo Smith, ni siquiera había prestado atención al absurdo comentario jocoso de Orlow, y al igual, prefería hablar que escuchar.
-En serio, Orlow, era algo horrible, estaba sobre la espalda del niño y tenia la extraña forma de las palmas de dos manos que estaban profundamente abrasadas sobre su piel,
este niño que esta misma tarde había fallecido al caer defenestrado.
-Bueno tal vez fue un empujón de la Antorcha Humana de los Cuatro Fantásticos de Marvel.- y Orlow volvió acabar su frase con una risita satisfecha de tanto ingenio, y Orlow estaba tan a gustito con el canuto que se estaba fumando a escondidas de los camareros que se creía definitivamente ser un gran chistoso y a incomparable merito propio.
-En serio Orlow, estoy desolado, hoy han pasado cosas muy, muy extrañas, las mas extrañas de mi vida.-
-para cosas extrañas el costo que me ha pulido el Bufo, que mira que apesta a petroleo
pero que después de un par de porros acabas bien, bien a gusto.
-¡no me escuchas, jodido!, que estoy hecho polvo.
- bien, bien, decías que te han pasado cosas muy extrañas, ¿dime que cosas extrañas, colega? Te juro que te escucho atentamente- y Orlow volvió a reirse entre dientes al acabar su frase pero condescendiente con las preocupaciones de su amigo, en aquel momento, aunque le importaba todo un carajo, le puso a su amigo cara de escuchar atentamente, pero eso si, con una burlesca exageración en su expresión, claro.
Simth se lo miro apesadumbrado y se quedo en silencio.
- ¿Y?- insistió Orlow.
Smith quería a toda costa despertar la atención de su amigo y aunque sabía que no tenía que hablar de ello con aquel gilipuertas charlatán, al mismo tiempo no se podía contener de contárselo todo, la tentación de dejarlo asombrado era demasiado grande, y que caray él también era un buen charlatán.
- he tenido una experiencia paranormal, tio.-dijo Smith susurrante en tono de confidencia.
-¿Qué?- la expresión de Orlow se desencajo de extrañeza, aquella confesión eran palabras mayúsculas, y prometía una buena puya de burlas por su parte.
-anda Rugther ¿me tomas el pelo?.-
- En serio Wolf, yo mismo lo he visto, es algo que lo miras y es muy extraño, lo ves y no lo puedes creer, es como un tablero de papel, que se apodera de ti y que te roba la imagen, y luego como un espejo repite todos tus gestos en el aire.¡pero no es mas que un papel!
- ¡Vete a la mierda! De que hablas tio, ¿qué has estado viendo el Exorcista por millonésima vez?¿cómo puede un papel apoderase de tu imagen?, tu lo que has visto es una foto de cuando eras hippie, pero como ibas tan ciego te has creído que se movía sola, y ahora me estas aquí lloriqueando en mi hombro de amigo consentido.
- ¿Dime Orlow te he mentido alguna vez?.
-buennnooo!mentido, mentido, no, si acaso has exagerado alguna vez un poquito.
-Esto ha sido un crimen terrible Wolf, ha sido un maldito infanticidio, y estoy cada vez mas seguro que lo han hecho ciertas fuerzas sobrenaturales, te lo juro tío.-
- Eres bastante capullo, como puedes creer en cosas sobrenaturales, fumando tantos porros como te fumas todo el dia, ¿no ves que estas horas estas totalmente flipao?.
- Pues tú te chindaras las venas cuando te lo demuestre y me creas, maldito negro cabezón.-
-Pues hasta que no lo vea no lo creo.- dijo burlonamente Orlow haciendo tonada de chinchate, chinchate, y luego desafió a Smith diciendo...
-demuéstramelo si puedes, pero no me vas a hacer creer en fantasmas, a estas alturas, ni que te vistas con una sabana blanca por encima, maldito negro embustero.-
-¡ya te cliché ya!- le respondio enojado Smith. --me tienes de “amigo felpudo”, cuando hay sol te arrimas a broncearte y cuando llueve me pisoteas para irte corriendo, ¿no eres capaz de creer en mi?¿en mi simple palabra?¿y si mañana te traigo la prueba definitiva?
-pues que perderé otra vez el tiempo escuchándote divagar sobre tus alucinaciones porreras-
-pues tu ven mañana al parque de los conejos y te lo demostrare, cuando lo veas, me vas a soplar el nardo colega, que ni te imaginas como podrías despeñarte por las alturas de mi palabra mas legal, si esto no son alucinaciones mías -
-pues mañana estaré esperándote en el parque, y si cuando te despejes del globo porrero, no vienes, te iré a buscar yo mismo con un bate de béisbol especial para tu cabeza de capullo gigante.
-tu estate ahí y no se lo cuentes a nadie ¡he!-
- no te preocupes hermano, seré una tumba.- y Orlow de nuevo acabó la frase entre risitas de intenciones sarcásticas.
La borrachera siguió por su cauce, pero ambos ciertamente importunados mutuamente se habian dejado de dirigirse la palabra por aquella noche mientras supuestamente estaban demasiado entretenidos escuchando la música de los altavoces, que con el jaleo imperante, apenas se distinguía. Y ambos se fueron a dormir, tras la consecución de otros dos o tres leves conatos de discusiones sobre ocurrentes temas absurdos dignos de percebes como ellos.
Smith se fue para su apartamento. Se sentía un poquito mal por haber desvelado el secreto de Court, bueno, quizás Court ni se enterase de su desliz, si él no se lo confesaba,¿cómo acaso se iba a enterar? pero Orlow tendría que creerlo o él quedaría como un mero charlatán de tabernas ¡y eso nunca!. Se metió las manos en los bolsillos y apresuró el paso hasta su apartamento.

- ¡Hola! - Ya era al día siguiente cuando Smith abrió la puerta del despacho y vio que detrás aun estaba sentado Court en su escritorio, la persiana estaba bajada, y apenas se le distinguía en la oscuridad.
- ¿Qué tal noche has pasado?-dijo retóricamente Smith.
- ¡Ahhg! fatal - Court tenia una mano sobre el pecho y respiraba de una forma muy agitada mientras seguía sentado frente a la mesa. Sus ojos tenían el rasgo atribulado de haber estado largamente desorbitados.
-en mi vida había tenido tantas visiones juntas,-dijo
- ni cuando era joven y no paraba de tomar LSD, he caído como en una especie de trance, mientras miraba las figuras del dichoso papel, y he llegado a sentir cosas muy extrañas que no le encuentro explicación.
- ya – dijo Smith soltando uno de sus gorgoteos burlones.
-te tengo dicho que no solo de café vive el hombre, básicamente te estas alimentado de café y de cereales desde que has empezado tu maldito regimen, y claro la desnutrición te esta provocando visiones trascendentales- Court le contestó con un silencio, Smith le acababa de decir tal tontería que no merecía respuesta.
Smith se impacientó.
- y después de un análisis exhaustivo de tal fenómeno extraño, doctor Fronkostin,(lo llamo Fronkostin haciendo alusion a la película “El jovencito Frankestein”)¿cuales son sus categóricas conclusiones?.
- Pues que creo que se trata de una revelación.- concluyo Court.
Smith con un respingo disimulado se contuvo la risa y para ello aparto la vista y desenvolvió con habilidad el celofan de un chicle usado que se metió de nuevo en la boca, aunque ya hubiera perdido todo su sabor, pero es que a Smith mascar goma le daba cierta relajación, aunque la mascara con todo su nervio.
-. Pues yo ayer fui al deposito forense, y vi el cadaver de aquel niño precipitado, y bueno para crear mas suspense a la situación actual, pude ver que aquel niño tenia sobre su maltrecho cuerpecito la marca de las palmas de unas manos flambeadas sobre su espalda, te lo juro Demian, parecían estar inflingidas al fuego, no puedo imaginar qué pueda representar todo esto, pero si esto ha sido un crimen, no tiene nada de crimen normal-acabó Smith murmurando para sí.
-¡Luego, luego!...luego me lo cuentas- atajó Court con presteza.
-estoy demasiado cansado, ahora lo que necesito es dormir, dormir profundamente.-Court se fue hacia el rincón de debajo de la ventana, y como si fuera lo más normal del mundo, se tumbó sobre el gélido suelo y enroscándose sobre sí mismo, así se quedó dormido en el acto.


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El Delirio de Demian Court
se trata de una tonta novelita que escribí hace unos años y que en la actualidad me hallo en el proceso de reescribirla con la ayuda de Magda Martorell y mientras la reescribo, en mi afan de publicar la cuelgo aquí con faltas y tó

¡salud!

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